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FDR dijo a EUA que el partido falsificó las firmas para pedir inscripción en el TSE

Publicado el 7 de Septiembre de 2011

Los disidentes efemelenistas copiaron los datos del Registro de las Personas Naturales para presentarlos al Tribunal Supremo Electoral como firmas de salvadoreños que apoyaban la creación del nuevo partido que pretendía competir en las elecciones legislativas y municipales de 2006. El Frente Democrático Revolucionario confiaba en que el partido Arena lo apoyaría porque su participación significaría restarle votos al FMLN.


El Frente Democrático Revolucionario (FDR), surgido de una ruptura en el FMLN en 2005, copió las listas del Registro Nacional de las Personas Naturales (RNPN) y las presentó ese mismo año al Tribunal Supremo Electoral como las rúbricas con que miles de salvadoreños supuestamente respaldaban que se le inscribiera como un partido político. La revelación la hizo un dirigente del FDR a un funcionario de la embajada estadounidense en El Salvador, según un cable diplomático filtrado por WikiLeaks.

En su intento de legalizarse como partido político para competir en las elecciones legislativas y de alcaldes de marzo de 2006, y luchando contra el escaso tiempo que tenía para legalizarse, el FDR presentó 49 mil firmas, pero el TSE le rechazó varios miles de ellas al descubrir una serie de irregularidades y la organización nunca logró suficientes como para obtener su inscripción a tiempo.

Un miembro del partido explicó a un oficial de la embajada de dónde habían salido las firmas que presentó el FDR al TSE: "Un estratega del FDR dijo al cónsul político que ellos básicamente habían copiado la información de las listas del Registro de Personas para incluirla en los formularios de registro de votantes", relata el cable 45114, del 14 de noviembre de 2005, etiquetado como CONFIDENCIAL y suscrito por el entonces embajador Hugh Douglas Barclay.

El cable, que estaba dirigido a Washington, D.C., no cita por su nombre al estratega que hizo la confesión, y expone además que los dirigentes efederristas habían calculado que el partido Arena, que dominaba el TSE, iba a dejarles pasar el fraude dado que su participación en la lucha por alcaldías y escaños legislativos suponía restarle votos al FMLN.

La salida de siete de los 31 legisladores del FMLN para luego formar el FDR cambió el mapa legislativo porque quitó al partido de izquierdas la posibilidad de bloquear las decisiones que requieren mayoría calificada de dos tercios de los 84 diputados. Una de esas decisiones era la que venía en camino en esos días, que era la elección de la persona que dirigiría la Fiscalía General por los próximos tres años.

En boca de los dirigentes del FDR, que el Tribunal Supremo Electoral no legalizara al partido en ese momento se debió a un chantaje político de Arena, que buscaba la reelección del fiscal Belisario Artiga.

Los funcionarios de la embajada tuvieron varias reuniones con dirigentes del FDR desde su ruptura con el FMLN al final del primer semestre de 2005. El 25 de octubre, un oficial político de la embajada se reunió con Julio Hernández e Ileana Rogel. Los representantes del FDR calificaron la acción como un intento de "chantaje político" por parte de Arena “que, según ellos, se ofreció a ‘arreglar’ las cosas en el TSE a cambio del apoyo del FDR en la reelección de Belisario Artiga como titular en la Fiscalía General de la República para un segundo mandato, que requiere de dos tercios (56 votos) de la Asamblea”.

El 14 de noviembre, el embajador Douglas Barclay firmó el cable titulado “El Salvador: FDR pierde batalla por su legalización”, en el que relataba cómo la dirigencia del FDR creía que “el TSE no se tomaría la molestia de pasar por el proceso de certificación” de las firmas de inscripción. Pero el intento de Arena por conseguir la reelección de Artiga cambió todo. Para entonces, el FDR había demostrado, según relata la embajada, que “seguía un curso independiente” de acuerdo con sus propios intereses en momentos claves que requerían de mayoría calificada dentro de la Asamblea Legislativa y no las líneas de Arena.

La descalificación del proceso de legalización del FDR preocupó a la sede diplomática, que siguió los pasos al nuevo partido de “izquierda moderada” desde su creación. El 19 de julio de 2005, la embajada informaba a Washington D.C. sobre el cisma en las filas de un FMLN acusado de falta de transparencia en sus primarias y la creación del nuevo Frente Democrático Revolucionario (FDR). La nueva escisión del partido de izquierdas cambiaba la conformación del voto en el parlamento: Arena y PCN sumaba 43 votos y tenían control de la mayoría simple, pero con la fractura efemelenista, la derecha, con el concurso de los siete diputados del FDR, podía hacer mayoría calificada.

Dos meses después, la embajada hacía sus valoraciones del momento electoral que vivía el país en un cable titulado: “El salvador: A seis meses de las elecciones Arena sube y el FMLN se autodestruye”. La nota citaba que los altos números del gobierno de Antonio Saca eran “un mal presagio para el FMLN”, que había reducido sus diputados de 31 a 24 tras la conformación del FDR, el 15 de junio de 2005. “Los siete diputados del FMLN en el nuevo FDR se han alineado con los cinco del Centro Democrático (CD) y tres diputados del Partido Popular Social Cristiano (PPSC, un grupo disidente del PDC) para formar una coalición de centroizquierda con 15 puestos con los que Arena y el PCN debe negociar las legislaciones que requiere de mayoría calificada de 56 votos.”

Esta nueva aritmética llevó a la embajada de Estados Unidos a pensar que Arena tendría de una manera más fácil los votos para la aprobación de ciertas normativas en la Asamblea. Por ejemplo, valoró en septiembre de 2005 que la reducción de votos en el FMLN se traduciría en un proceso expedito en la aprobación del presupuesto para 2006 en comparación de la aprobación de lo sucedido en los dos años anteriores

A nivel electoral, la importancia de la creación del nuevo partido de centroizquierda radicaba, a la luz de los análisis de la embajada, en que las posibles candidaturas del FDR podrían diluir la fuerza tradicional de la izquierda, incluso en bastiones tradicionales del FMLN. Para octubre de 2005, la embajada veía una posibilidad fuerte de que el PDC y el FDR participaran en coalición en las elecciones a la alcaldía de San Salvador, “dividiendo el voto de izquierda y, por lo tanto, trabajando por una ventaja de Arena”.

El 27 de de octubre de 2005 todo cambió, cuando el Tribunal Supremo Electoral (TSE) rechazó cerca de 12 mil firmas para la legalización del FDR. Según el TSE, 1 mil 752 firmas presentadas no tenían respaldo del Registro Nacional de Personas Naturales (RNPN); otras mil 274 aparecían duplicadas; 316 no tenían número válido de DUI; y en otros 239 casos los nombres no correspondían a los de los votantes registrados. Además, 6 mil 387 firmas no coincidían con las de la lista de registro y en mil 775 casos la firma correspondía a votantes registrados con huella dactilar porque no sabían leer o escribir ni firmar. El FDR tenía hasta el 11 de noviembre como fecha límite para terminar el proceso y poder participar en las elecciones de marzo de 2006. 

El mismo embajador Barclay preguntó al presidente Saca por “la controversia respecto a la certificación del FDR”. Según el cable 44237, Washington estaba preocupado por la posibilidad de que las trabas que sufría el FDR para ser incorporado como partido político se debían “a motivos políticos en lugar de a un estricto apego a la ley”. De fuentes del mismo partido político, la embajada manejaba que el TSE, bajo el poder político de Arena, había anulado 12 mil firmas en su proceso de inscripción “porque los diputados del FDR no estaban de acuerdo en apoyar la reelección del fiscal general, Belisario Artiga, una condición impuesta por Arena”.

Eventualmente, Estados Unidos terminaría pensando una cosa distinta a la que le planteaban los dirigentes del FDR sobre las razones del TSE para negarles la inscripción.

Si las acusaciones de “chantaje político” eran ciertas o no, los cables de la embajada daban cuenta de que “el FDR tenía la confianza desde el principio de que sería certificado por el TSE controlado por Arena en virtud del apoyo a Artiga y, como tal, no pasaría por la molestia de asegurar la legitimidad de las 42 mil firmas”. Se equivocaron.

Saca negó cualquier intromisión de él y su partido. “Saca dijo que hay ‘serios problemas’ con las firmas del FDR, incluido un fraude masivo, y aseguró que no hay motivo político para bloquearlo ya que este claramente quitaría votos del FMLN y ayudaría a debilitar a la izquierda en las elecciones de marzo de 2006, con lo que indirectamente ayudaba a Arena”, relata el cable. El entonces canciller salvadoreño Francisco Laínez, al ser cuestionado por la embajada, reconoció que la polarización del sistema electoral no ayudaba en el proceso de construcción de la democracia y veía en la no legalización del FDR una equivocación.

Pero en la práctica, Arena no apoyó la legalización del FDR. El 8 de noviembre, el entonces magistrado presidente del TSE, Walter Araujo, reconoció que existían dificultades para legalizar al nuevo partido por falta de tiempo. De igual manera, el partido de gobierno  se negó a dar sus votos en la Asamblea Legislativa para apoyar la legalización del FDR a través de un decreto legislativo.

Para la embajada, “parecía que Saca se vio frustrado por las negociaciones inútiles con los diputados del FDR en la reelección de Artiga y llegó a la conclusión de que el FDR era un bloque más difícil para negociar en la Asamblea que el mismo FMLN”; y que “el FDR confiaba desde un inicio en que sería legalizado por el TSE, contralado por Arena, en virtud del apoyo del FDR a Artiga, y, como tal, no pasar por la molestia de asegurar la plena legitimidad de las 42 mil firmas”.

Los interlocutores del FDR en la embajada de Estados Unidos dieron validez a la confesión de sus fuentes internas del partido: “Si el FDR hizo su trabajo y reunieron las firmas que necesitaba, habría sido prácticamente imposible que el TSE les negara su legalización”. Esta llegaría hasta abril de 2006, después de las elecciones, y el FDR desaparecería como partido político tres años después debido a escasez de votos. Y el FMLN ganaría nuevamente la alcaldía capitalina y obtendría más escaños legislativos que cualquier otro partido.

Lo que sí fue confirmado a la embajada por el estratega del FDR fue lo que el presidente Saca había llamado "un fraude masivo" en las firmas. Sin embargo, ni Saca ni ninguna otra persona presentaron denuncia ante la Fiscalía contra el FDR por la supuesta falsificación de firmas. La ley penal considera que quien se entera de la comisión de un delito y no lo denuncia ante las autoridades, incurre a su vez en un delito.

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